“Lustra”, el “embellecedor de calzado” del Centro Comercial Terminal Sur

Allí está él, en el espacio más emblemático del Centro Comercial, toda una referencia -como el parque de un pueblo, la iglesia de un municipio-. Dos sillas de bus, una cerca de metal exclusiva y una gran sonrisa. Así lo reconocen todos.

Weimar Marín Zapata, más conocido como Lustra, es el “embellecedor de calzado”, como lo llama él, del Centro Comercial Terminal Sur. “Lo mío es un arte… llevo 32 años ejerciéndolo” y por eso, afirma, prefiere esa denominación a la de embetunador, lustrador o lustrabotas.

Weimar Marín Zapata "Lustra". Embellecedor de Calzado Terminal Sur

En menos de diez minutos y por 3.400 pesos en promedio, Weimar atiende a conductores, oficinistas, pasajeros y extranjeros; y aunque la moda lo ha afectado sostiene que va “a la misma velocidad de lo moderno”. Pasó en tres décadas de engalanar zapatos a embellecer todo tipo de calzados: tenis, botas, botas de gamuza, de todas las marcas. “Evoluciono con el mercado, me modernizo” sostiene con una carcajada. Y seguidamente añade: “Yo tengo que probar con material diferentes, otros recursos, diferentes trucos”.

El “Lustra” tiene 49 años, nació en Medellín, trabaja de siete de la mañana a cuatro de la tarde, y lleva un total de 16 años en el Centro Comercial: “Soy el fundador de este puesto”, afirma con gran orgullo mientras saluda a distintos transeúntes y les indica lugares y espacios. Nos cuenta con mucho beneplácito que se fue y volvió del Centro Comercial y cuando regresó “el puesto estaba caído”, pero con su actitud y el apoyo administrativo se ha convertido en uno de los rostros amables y famosos del Centro Comercial Terminal Sur. “Acá se manejan muy bien con nosotros… con una cuota de sostenimiento tenemos cesantías, prima, vacaciones, pensión, salud…Tengo toda la seguridad social”.

Mientras nos cuenta su historia, propios y extraños nos rodean.

Con su labor formó a sus hijos, a toda la familia y nos cuenta con mucha felicidad: “ya todos mis hijos están graduados”. Gracias a su arte ha logrado sus sueños personales. Las motivaciones de Don Weimar son dos: la familia y amar el trabajo: “Amar lo que hace, si no ama lo que hace, no hay nada”, finaliza.

Plazoleta Centro Comercial Terminal Sur